Entre los numerosos lugares culturales a visitar: el Museo de Historia de la Medicina, el Museo de la Mineralogía y el Museo del Luxemburgo que alberga el Senado. El Museo Delacroix, que describe la vida del pintor, el Museo de la Moneda, el Museo Zadkine que es el museo que revela las obras del escultor ruso Zadkine y, finalmente, el Museo Hébert que nos da su visión de Italia a través de sus pinturas.
Para relajarse agradablemente, podrá asistir a una representación en el Teatro del Odéon, o escuchar un concierto en la Iglesia Saint-Germain-des-Prés.
Este barrio adquirió su espíritu gracias al poder atractivo que ejercía sobre los intelectuales desde el siglo XVII. Estos últimos, en cuanto pasaban por Saint-Germain dejaban la huella de su talento. Para convencerse de que Saint-Germain inspira…
En cuanto a inspiración, el Café de Flore, Les Deux Magots y la Brasserie Lipp no se quedaban atrás. Los debates entre filósofos animaban las pasiones.
En la actualidad, la atmósfera literaria no ha abandonado el lugar, ha convencido a las galerías de arte instalarse. Ahora se amontonan en la Rue de Seine.
En todo Saint Germain, se trata de arte y de cultura. Póngase a callejear y vaya al descubrimiento de las galerías de arte y de antigüedades, de los vendedores de autógrafos (algunas palabras de Cocteau, Verlaine, Wagner, Pagnol…) y de las librerías.